Cuando las manchas también cuentan historias
Una lavadora, dos medias y una historia sobre esos ciclos que se repiten una y otra vez.
En La Silla del Director, la colombiana Ana Caro se encontró con María José Potes y Kendra Tabhata Flores para hablar de En un lugar de las manchas, un cortometraje de animación que convierte una situación cotidiana en un universo lleno de humor, movimiento y pequeñas aventuras.
La directora, formada en Artes Visuales y especializada en dirección de animación, contó que su camino hacia este lenguaje comenzó desde muy pequeña, entre dibujos, películas y una fascinación creciente por la posibilidad de crear mundos. Después de estudiar animación en Londres, ha participado en distintos proyectos para televisión y cortometrajes.
Cuando Majo le pidió definir: “En un lugar de las manchas” con una sola palabra, Ana respondió: “ciclos”. Y la palabra resume buena parte del universo de la película. Toby y Yera son dos medias hermanas que viven entre peleas, juegos y reconciliaciones, dentro de una dinámica que, como ocurre tantas veces en la infancia, parece repetirse sin final.
La historia también nació de una experiencia cercana. Ana contó que tiene dos hijas pequeñas y que observar sus cambios constantes de ánimo —pasar de estar felices a discutir y volver a abrazarse unos minutos después— fue una de las inspiraciones para construir a sus personajes.
Durante la conversación, las preguntas de Majo y Kendra llevaron la charla hacia aquello que hay detrás de la animación: los errores, los procesos y la posibilidad de encontrar belleza incluso en aquello que parece imperfecto. El cortometraje propone justamente eso: aceptar las manchas, los tropiezos y las diferencias como parte de crecer.
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La conversación también permitió conocer una mirada particular sobre la animación como espacio de experimentación y juego. En manos de Ana Caro, una lavadora puede convertirse en escenario y unas medias, en protagonistas capaces de vivir sus propios conflictos.
Así, en Un Lugar de las Manchas llega a Calibélula como una historia cercana y divertida que, detrás de sus ciclos de lavado, habla de algo que todos conocemos: crecer también significa aprender a equivocarnos, reconciliarnos y volver a empezar.
María del Carmen Palacios Valverde
Comunicadora social voluntaria
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OFICINA DE COMUNICACIONES CALIBELULA
01 de octubre de 2026
