Cuando la inteligencia artificial también necesita educación

blog Calibelula

El director español, Íñigo Echávarri Díez, habla sobre animación, nuevas tecnologías y la responsabilidad de utilizarlas.

Las herramientas cambian, pero la pregunta por lo que queremos contar permanece, esa fue una de las ideas que atravesó el encuentro de Íñigo Echávarri Díez con Majo y Kendra en La Silla del Director. Director audiovisual con más de 15 años de experiencia, Íñigo ha trabajado en publicidad, contenido de marca, animación, posproducción y motion graphics. En sus proyectos también ha incorporado herramientas de inteligencia artificial generativa, una tecnología que hoy ocupa un lugar cada vez más visible dentro de los procesos creativos. En Calibélula participa con Superescolares 2: Una mente sana, una historia protagonizada por Amaya y Telmo, dos personajes que descubren que la mente también necesita cuidado. Hablar, jugar y pedir ayuda hacen parte de ese aprendizaje. La película utiliza el lenguaje de la animación para acercarse a un tema que puede resultar complejo para los públicos infantiles y juveniles: la salud mental. Pero la conversación con Íñigo llevó la discusión hacia otro asunto presente en su trabajo: qué hacemos con las herramientas que tenemos disponibles. El director reconoce que la inteligencia artificial puede facilitar procesos y abrir nuevas posibilidades. Sin embargo, también insiste en que su utilización requiere criterio y responsabilidad. Para Íñigo, la tecnología puede entenderse como una herramienta más dentro de la creación, al igual que antes lo fueron otras tecnologías que hoy consideramos habituales. El acceso ha cambiado, pero la responsabilidad de quien cuenta una historia continúa siendo fundamental.

.

Blog Calibelula

.

Su reflexión adquiere especial relevancia en un festival que trabaja durante todo el año con niñas, niños y adolescentes. En este contexto, aprender cine también implica aprender a relacionarse críticamente con las herramientas que forman parte de su mundo cotidiano. La entrevista cerró con una idea clara: no se trata solamente de aprender a utilizar la inteligencia artificial, sino de educar para hacer un buen uso de ella. Y quizás esa sea una de las conversaciones que más necesitan los nuevos públicos: entender que detrás de cada herramienta sigue existiendo una decisión humana sobre qué queremos crear y para qué queremos hacerlo. María del Carmen Palacios Valverde Comunicadora social - voluntaria

.

OFICINA DE COMUNICACIONES CALIBELULA

01 de octubre de 2026